Cada vez más las mujeres estamos apreciando más los productos elaborados artesanalmente frente a los productos en serie elaborados por las grandes tiendas.

Y es que el hecho de adquirir una pieza única y elaborada a mano por algún artesano le da un toque mágico y auténtico. Nos hace sentir únicas.

Nuestra ropa y accesorios, lejos de ser un uniforme, deberían gritarle al mundo lo que compone nuestra individualidad y la mejor forma de lograrlo es a través de las joyas únicas, no con una joya que decenas de mujeres más usarán.

Por ejemplo, si complementas un atuendo sobrio para la oficina con un anillo artesanal elegante como este de plata y lapislázuli estás abriendo una ventana pequeña a tu rico mundo interior. Estás declarando tu deseo de conservar tu individualidad.

La magia detrás de las joyas artesanales

En las pasarelas y en la calle destacan el uso de accesorios artesanales para complementar todo tipo de atuendos. Es difícil pasarlos por alto, pues todo aquello que está elaborado a mano posee un carácter distintivo, único, que le permite resaltar aún entre piezas similares pero que están hechas por procedimientos industriales.

Casi todas somos capaces de distinguir una pieza de joyería artesanal por una razón muy simple: está llena de alma.

El valor real de lo hecho a mano

Detrás de cada pieza de joyería artesanal hay un proceso creativo que comienza desde la elección de los materiales y las piedras a utilizar, hasta la elaboración de cada uno de los detalles que componen la pieza. Cada anillo es el reflejo de la experiencia, personalidad y vivencias de un artesano. Es un pedacito de quienes son y ese carácter humano es parte del valor incalculable de las joyas artesanales.

Las tendencias de la moda nos han forzado a enfocar nuestra mirada en la producción artesanal que hay a nuestra disposición. Desde la colaboración de Christian Louboutin con artesanas mexicanas para la creación de sus bolsas Mexicaba hasta el hecho de que grandes marcas como Louis Vuitton y Gucci hagan hincapié en el carácter artesanal y dedicado de su producción para justificar sus elevados costos (aunque esto no sea del todo cierto).

Estamos comenzando a entender el verdadero valor de los objetos hechos a mano.

No es casual que estos gigantes de la moda quieran utilizar el valor de lo hecho a mano y convertirlo en una parte distintiva de su identidad. Están comprendiendo que las personas, y sobre todo quienes son conocedores de la moda y el arte, han comenzado a apreciar la minuciosa labor artesanal. Hacer algo artesanalmente otorga al producto final un valor agregado que se traduce en calidad y atención al detalle, en una pieza realmente única y original, una pequeña obra de arte.

Cuando adquieres una joya artesanal en realidad estás invirtiendo en una pieza que engloba el tiempo que ha invertido una persona creando todos y cada uno de los detalles que la componen. Hay devoción, cuidado y amor; y precisamente por esto tiene una calidad que no se obtiene a través de procesos industrializados.

Otra parte del valor agregado de una joya artesanal viene de los materiales escogidos para su elaboración, pues suelen provenir de fuentes locales, sustentables y de origen ético. Aquí no hay negocios o grandes corporaciones que pueden teñir de sangre (figurativamente) tu joya. Y por si eso fuera poco, también estás apoyando a personas reales que ponen un poco de su historia y personalidad en cada una de las piezas que crean para sus clientes.

Y ya para finalizar, una de las razones más importantes para adquirir una joya artesanal es el hecho de tener una pieza realmente única.

Una persona sólo es capaz de hacer determinado número de joyas durante su vida, son relativamente pocas piezas las que logrará realizar con su visión creativa y su técnica. Por esta razón la producción de un modelo suele ser realmente limitada y aunque el artesano decida repetirlo, nunca será exactamente igual. Estás comprando algo exclusivo y único, como tú.

Cómo reconocer las joyas artesanales

En este punto es imprescindible hacer la distinción entre el verdadero trabajo de joyería artesanal y las piezas ensambladas a mano. Hay quienes compran las piezas ya hechas: piedras talladas, soportes de joyas vaciados (como soportes de anillos y colgantes, por ejemplo) y se dedican a ensamblar joyas. Si bien esto requiere un ejercicio de diseño y creatividad, no se compara al trabajo de la verdadera joyería artesanal, en donde todas y cada una de las partes están hechas por el artesano.

Un artesano auténtico es un individuo con la experiencia y el conocimiento en diversas técnicas que le permite involucrarse en todas y cada una de las etapas de la creación de una joya, desde el diseño, pasando proceso de seleccionar los materiales que se convertirán en el soporte de su creación hasta la elaboración de todos y cada uno de los detalles que componen ese objeto.

Por ejemplo, en este intrincado anillo de plata y aguamarina, todas y cada una de las volutas y hojitas que rodean la piedra fueron cuidadosamente hechas a mano por su creador.

La magia detrás de las joyas artesanales

Es común que los artesanos tengan formaciones variadas. Hay artistas plásticos, diseñadores, orfebres, hasta ingenieros y amas de casa. La única cosa en común es que todos han aprendido técnicas para manipular distintos tipos de materiales y adaptarlos para crear objetos tan hermosos como utilitarios. No te guíes sólo por la formación académica del individuo, para reconocer joyería artesanal auténtica debes estar pendiente de ciertos aspectos:

  • Presta atención a los detalles. Las cosas hechas a mano son realmente únicas. Aunque se hagan dos piezas de un modelo, ambos suelen ser distintos. Los seres humanos no somos tan precisos y exactos, así que tendrán diferencias naturales. Si dos piezas son perfectamente simétricas, no son artesanales.
  • Se hacen en números pequeños. Si puedes comprar cientos o miles piezas de un mismo modelo, difícilmente estarán hechas a mano desde cero. Recuerda que hay cierto carácter exclusivo en estas joyas.
  • Revisa el precio. Las joyas artesanales tienen precios justos, acorde a los materiales utilizados y al diseño. Como se elaboran con tanta atención al detalle, toman tiempo; además si están hechas en materiales de calidad, su precio es proporcional. Si un anillo de plata, por ejemplo, es muy barato es probable que haya sido manufacturado en masa por una máquina, lo que disminuye su costo.
  • El artesano tiene nombre. Diseñar una joya y hacerla desde cero crea una conexión íntima entre el creador y la joya, no puedes separarlos por lo que al comprar una joya artesanal deberías enterarte del nombre de su creador.

¿Dónde comprar joyería artesanal?

Con la popularidad de la joyería artesanal en el mundo de la moda no es de extrañar que hayan surgido empresas que intentan copiar estilos y crean copias en masa, elaboradas de forma industrial, y que tratan de vender como joyas artesanales. Es importante adquirir joyería artesanal sólo de fuentes reputadas.

Anteriormente la única forma de comprar este tipo de joyas hechas a mano era ir al taller o tienda del artesano. Incluso había que viajar grandes distancias si realmente te interesaba comprar algo o aprovechar hacerlo durante unas vacaciones, así que este tipo de piezas se consideraban casi como un souvenir. La buena noticia es que la tecnología nos permite desaparecer esas distancias y podemos hacer compras con sólo un clic, sin importar donde te encuentres.

Sin embargo, esto puede ser un arma de doble filo, pues en línea puede ser difícil distinguir las piezas artesanales auténticas de las falsas o las piedras naturales de las piedras artificiales.

Es por eso que antes de comprar en línea debes de tener en cuenta ciertos detalles:

  • La tienda donde comprarás debe ofrecerte alguna garantía de devolución si la piedra usada en tu anillo es falsa. Tip: Evita comprar anillos made ni china o turcos. Estos últimos pueden tener diseños hermosos pero ni son artesanales ni suelen usar piedras reales.
  • Si el sitio donde quieres comprar afirma que sus productos son 100% artesanales, pregúntate: ¿Qué artesanos las elaboraron? ¿Hay información en su página sobre los artesanos? Si no es así, es probable que realmente no vendan productos hechos a mano.

Hay artesanos que venden personalmente sus creaciones a través de páginas personales y redes sociales, pero es posible encontrar tiendas virtuales que reúnen a varios artesanos de experiencia y reputación. Un ejemplo de este tipo de tiendas es Hekate Joyería, quienes se han encargado de recopilar la impecable producción de un grupo de artesanos mexicanos para ponerla al alcance de todos en un sitio web muy fácil de usar.

La joyería Hekate se enorgullece de agrupar a artesanos que trabajan con materiales y técnicas locales, por lo que pueden afirmar que sus diseños y creaciones son 100% mexicanos. Es una iniciativa realmente local y sustentable, que cuenta con sus propios estándares de calidad y garantizan la originalidad de todas sus piezas. Respaldan su trabajo con la garantía de que cada piedra empleada para la elaboración de sus anillos es real y si el comprador al recibirla es capaz de probar que es sintética, recibirá un reembolso por el doble de su valor.

¿Qué opinas, te animas a incorporar algo de joyería artesanal en tu próximo outfit?